La apreciación del peso mexicano en 2025, que registró una ganancia anual del 13.8% la más alta desde el inicio del régimen de libre flotación en 1994, no frenó el crecimiento de las exportaciones. Al contrario, México alcanzó un nuevo récord histórico con ventas al exterior por 664 mil 837.2 millones de dólares, según datos oficiales.
Aunque en teoría una moneda fuerte encarece los productos en el mercado internacional y reduce su competitividad por precio, el impacto fue limitado gracias a cambios estructurales en la economía mexicana. Más del 80% de las exportaciones se destinan a Estados Unidos y forman parte de cadenas de valor regionales, como las industrias automotriz y electrónica, donde el tipo de cambio bilateral no es el factor principal.
Un peso apreciado abarató los insumos importados cotizados en dólares, compensando parcialmente la pérdida de ventaja precio.Expertos como Janneth Quiroz, de Monex, destacaron la resiliencia de la demanda estadounidense en manufacturas clave y la importancia de la certidumbre institucional del T-MEC, que permaneció vigente todo el año.
Marco Oviedo, de XP Investments, añadió que los aranceles aplicados por Estados Unidos afectaron solo bienes fuera del tratado, lo que favoreció a México frente a competidores asiáticos con mayores fricciones comerciales.Para 2026, los analistas prevén que las exportaciones se mantendrán elevadas, impulsadas por el crecimiento de la economía estadounidense y la integración regional, donde el tipo de cambio juega un rol secundario frente a factores como proximidad logística, geopolítica y flujos de inversión.




