Fitch Ratings alertó que los ingresos del sistema bancario mexicano crecerán a un ritmo más lento al menos hasta 2026, debido a los recortes consecutivos en la tasa de referencia del Banco de México. Tras la baja de 25 puntos base en diciembre de 2025 que dejó la tasa en 7% y otro ajuste previo en noviembre a 7.25%, se espera una desaceleración notable en los ingresos netos por intereses.
Aunque los márgenes de interés se mantendrán relativamente estables y las ganancias seguirán siendo sólidas, la menor expansión de los ingresos por intereses presionará la rentabilidad general del sector. Fitch anticipa un deterioro gradual en la calidad de activos y costos crediticios que permanecerán elevados en el corto y mediano plazo.
La calificadora mantiene la perspectiva del sector en “deterioro” para 2026, influida por riesgos externos como la revisión del T-MEC, posibles políticas proteccionistas de Estados Unidos y propuestas internas que podrían afectar la certidumbre jurídica y el entorno operativo de los bancos.
A pesar de estas presiones, Fitch resaltó la resiliencia del sistema: capitalización sólida y estable, amplio financiamiento respaldado por depósitos, liquidez adecuada y una gestión prudente de riesgos. Los bancos más grandes, que concentran 65-70% de activos, préstamos y depósitos, cuentan con franquicias fuertes y modelos diversificados que les permiten soportar impactos moderados.



