En México, las empresas optan preferentemente por financiamiento de proveedores en lugar de crédito bancario. De acuerdo con el Banco de México (BdeM), en el cuarto trimestre de 2025, el 62.2% de las compañías utilizó crédito comercial de sus abastecedores, frente al 26.5% que recurrió a préstamos de la banca privada, evidenciando una marcada preferencia por fuentes informales.El reporte “Evolución del financiamiento a las empresas” señala que este porcentaje subió desde el 56.4% del trimestre previo.
Otras alternativas como financiamiento intragrupo (11.2%), banca de desarrollo o extranjera (0.9% cada una) y emisión de deuda (0.2%) registraron participaciones muy bajas, mientras que el 38.4% de las firmas ya tenía algún crédito bancario vigente, aunque con uso limitado.Las principales barreras para el crédito bancario son las altas tasas de interés, la incertidumbre económica, exigencias de garantías y dificultades de acceso.
Solo el 15.3% solicitó y obtuvo nuevos préstamos de la banca comercial; el 81.5% ni siquiera los pidió, y los pocos que lo hicieron encontraron rechazos o costos excesivos.Este escenario resalta los obstáculos para el crecimiento empresarial mediante financiamiento formal, llevando a las compañías a depender de proveedores en un contexto de restricciones crediticias y presiones económicas.




