En el tercer trimestre de 2025, México generó 92 mil 689 empleos netos, según la ENOE del Inegi. La población ocupada alcanzó 59.5 millones, impulsada por el sector agropecuario (+173 mil) y la industria (+89 mil), principalmente manufactura y construcción. En cambio, los servicios perdieron 133 mil puestos, sobre todo en actividades profesionales y sociales.
La tasa de desocupación subió al 2.8% (1.7 millones de personas) y el crecimiento anual fue casi nulo (+0.01%). El gran problema: la calidad. Los empleos formales cayeron 308 mil 481, mientras la informalidad aumentó 401 mil 170, profundizando la precariedad laboral.Analistas destacan que, aunque hay creación de puestos, se concentran en actividades de bajos ingresos y sin seguridad social.
El gobierno de Claudia Sheinbaum enfrenta el desafío de revertir esta tendencia en medio del nearshoring y la desaceleración económica, donde la formalización se vuelve urgente para sostener el consumo y el bienestar.




