La política económica del gobierno federal para 2026 y el resto del sexenio estará centrada en la estabilidad macroeconómica y la responsabilidad fiscal, aseguró el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Edgar Amador Zamora. La estrategia, afirmó, busca enfrentar un entorno internacional complejo desde una posición de credibilidad fiscal y transformación estructural.
Durante la presentación del Estudio Económico de México 2026 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, el funcionario señaló que la siguiente fase del desarrollo económico combinará disciplina macroeconómica con inversión estratégica, innovación tecnológica y una mayor integración regional. El objetivo, dijo, es transitar hacia una economía exportadora de mayor valor agregado, con cadenas productivas nacionales más sólidas.
Como parte de esta estrategia, el gobierno impulsará el llamado Plan México, enfocado en elevar la inversión y la productividad en todos los sectores y regiones del país, aumentar el contenido nacional y detonar el desarrollo en estados históricamente rezagados. En ese marco, se contempla la creación de polos de desarrollo para el bienestar, concebidos para integrar producción, logística y mercados laborales regionales, con el fin de formar clústeres industriales con mayor sofisticación tecnológica.
A ello se suma el Plan de Inversión en Infraestructura 2026-2030, que prevé una inversión pública y mixta superior a cinco billones de pesos en sectores estratégicos como energía, transporte ferroviario y carretero, puertos, aeropuertos, agua, salud y educación. De acuerdo con Hacienda, la inversión adicional en infraestructura pública durante 2026 equivaldrá a alrededor de dos puntos porcentuales del Producto Interno Bruto y será compatible con la consolidación fiscal y la estabilización de la deuda.
El responsable de la política fiscal subrayó que el compromiso con la prudencia presupuestaria será claro y medible, aun con el aumento en la inversión pública.
Reformas estructurales, una tarea pendiente
En su análisis, la OCDE advirtió que México arrastra cerca de dos décadas de crecimiento económico moderado y baja productividad, lo que hace indispensables reformas estructurales para impulsar un crecimiento más sólido y equitativo. El organismo sostuvo que se requieren cambios ambiciosos que fortalezcan la competencia, particularmente en sectores como telecomunicaciones, para acelerar la digitalización, así como mejoras en el sistema educativo que permitan desarrollar habilidades y ampliar el empleo formal.
El secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, señaló que la consolidación fiscal debe mantenerse y que es necesario reforzar la eficiencia del gasto público para preservar el margen fiscal destinado a inversiones clave, especialmente en educación y digitalización.
El estudio también destacó que, tras el fuerte aumento del déficit en 2024, México necesita una consolidación fiscal constante y gradual para garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas y reconstruir los márgenes fiscales, apoyándose en mayores ingresos y un gasto mejor focalizado.
Finalmente, la OCDE subrayó que la informalidad laboral sigue siendo elevada, con más de la mitad del empleo fuera del sector formal, por lo que reducirla pasa necesariamente por fortalecer las habilidades de la población, dada la estrecha relación entre bajos niveles educativos y trabajo informal.



