El peso mexicano abrió la semana con una apreciación notable frente al dólar estadounidense, cotizando esta mañana en torno a 17.21 unidades por dólar, su mejor nivel desde mayo de 2024. La moneda nacional ganó 0.22 por ciento, impulsada por la debilidad generalizada del dólar en los mercados internacionales.
El principal factor detrás de esta tendencia es la caída del índice DXY en 0.60 por ciento, hasta 96.920 puntos. Esta baja responde, en parte, a instrucciones de reguladores chinos a sus bancos para reducir posiciones en deuda estadounidense, lo que ha aliviado la presión sobre el dólar a nivel global.
El atractivo diferencial de tasas de interés superior a 3 puntos porcentuales entre México y Estados Unidos sigue atrayendo capital hacia instrumentos en pesos. A pesar de que la inflación mexicana subió a 3.79 por ciento anual en enero, Banco de México mantuvo sin cambios su política monetaria, consolidando la confianza en la divisa local.
Los inversionistas permanecerán atentos esta semana a los datos de empleo e inflación en Estados Unidos, así como a una emisión de deuda del Tesoro por 125 mil millones de dólares, elementos que podrían definir la dirección del tipo de cambio en los próximos días.




