La economía mexicana registró un crecimiento anual de apenas 0.7% en 2025, el más bajo desde la contracción de 2020 por la pandemia, según la estimación oportuna del PIB publicada por el Inegi. Este resultado confirma la desaceleración sostenida tras los rebotes post-pandemia: 5.0% en 2021, 3.1% en 2022, 3.2% en 2023 y 1.4% en 2024.
Los servicios y el comercio que pesan dos terceras partes del PIB impulsaron el avance con un crecimiento de 1.7% anual, mientras la agricultura, ganadería y pesca aportaron 3.7%. En contraste, la industria se contrajo 1.1% a tasa anual, aunque mostró signos de recuperación trimestral. El dato superó las previsiones del mercado, que esperaban alrededor de 0.4%.
En el cuarto trimestre, el PIB repuntó 0.8% respecto al periodo julio-septiembre, evitando una recesión técnica tras la caída previa de 0.3%. A tasa anual, el dinamismo vino de servicios y exportaciones récord, pese a aranceles estadounidenses.El bajo crecimiento se explica por un entorno global adverso, con tensiones comerciales y políticas proteccionistas.
México mitigó parte del impacto mediante nearshoring y el T-MEC, sustituyendo importaciones chinas. El dato preliminar podría ajustarse el 23 de febrero, pero refleja un año de enfriamiento económico tras varios de mayor dinamismo.




