El déficit comercial de bienes de Estados Unidos tocó un nuevo máximo histórico en 2025 al llegar a 1.24 billones de dólares, según datos del Departamento de Comercio. La cifra superó el registro previo pese a la política arancelaria agresiva impulsada por el presidente Donald Trump, que elevó el promedio efectivo de aranceles al nivel más alto desde los años 30.
Aunque el déficit total (bienes y servicios) se redujo marginalmente a 901 mil 500 millones de dólares una baja de solo 0.2% respecto a 2024, el comportamiento mensual mostró un deterioro marcado: en diciembre el desbalance se disparó 32.6% hasta los 70 mil 300 millones de dólares, por caída en exportaciones y alza en importaciones.
Los aranceles lograron reducir el déficit con China tras la escalada y posterior distensión comercial, pero el desbalance creció con otros socios clave como México.
Las importaciones de bienes de capital (equipos informáticos y telecomunicaciones) aumentaron, mientras que las exportaciones de suministros industriales incluido oro no monetario retrocedieron.
A pesar del enfoque proteccionista destinado a corregir el desequilibrio estructural, los datos de 2025 revelan que las medidas arancelarias no lograron revertir la tendencia de ampliación del déficit en bienes, confirmando la persistencia de factores estructurales en el comercio exterior estadounidense.




