La compra consolidada de medicamentos para 2027-2028, una de las más grandes en la historia del sector salud mexicano, enfrenta serias interrogantes por parte de especialistas y la industria farmacéutica. El plan incluye 3 mil 831 claves y casi 6 mil millones de piezas 45% más que el proceso anterior, con un presupuesto estimado de 480 mil millones de pesos. La licitación está programada entre mayo y junio de 2026, con mayor anticipación para mejorar la planeación y logística.
Birmex será el principal encargado de la adquisición y distribución. Aunque la reforma a la Ley de Adquisiciones busca mayor diálogo con proveedores, certidumbre y transparencia, persisten dudas sobre la capacidad operativa y logística de la entidad para manejar un volumen tan elevado sin generar desabasto, especialmente en tratamientos oncológicos y de alta especialidad.Enrique Martínez, director del Instituto Farmacéutico (INEFAM), destacó que los principales retos incluyen logística, distribución, presupuesto y recepción de materias primas (80% importadas).
Además, los adeudos pendientes del gobierno federal que acumulan hasta 40 mil millones de pesos en compras previas erosionan la confianza y limitan la participación de proveedores.Expertos coinciden en que, sin resolver estos pendientes, la autoridad podría verse forzada a reducir el alcance de la compra o ajustar claves para evitar retrocesos en el abasto. El éxito dependerá de pagos oportunos, coordinación efectiva y confianza renovada con la industria, ya que fallas anteriores han afectado gravemente la continuidad del suministro en el sistema público de salud.




