China inició restricciones en las exportaciones de tierras raras pesadas y potentes imanes que las contienen hacia empresas japonesas, citando a exportadores chinos. Las medidas comenzaron desde el martes 7 de enero, tras la prohibición anunciada por Pekín de exportar productos de uso dual (con aplicaciones civiles y militares) al ejército japonés.
Las restricciones afectan a industrias japonesas en general, no solo al sector defensa, e incluyen la paralización en la revisión de solicitudes de licencias de exportación. Estos materiales son esenciales para componentes automotrices como motores de retrovisores, altavoces y bombas de aceite, lo que genera preocupación por posibles interrupciones en cadenas de suministro.
El Ministerio de Comercio chino aclaró que la prohibición de productos de uso dual solo impacta a empresas militares, y que los usuarios civiles no se verán afectados, según declaró el portavoz He Yadong. Sin embargo, medios internacionales como Reuters no pudieron confirmar de inmediato la amplitud de las restricciones, y los ministerios chinos no respondieron a solicitudes de comentario.
Este episodio intensifica las tensiones comerciales y geopolíticas entre China y Japón, en un contexto de disputas por Taiwán y fortalecimiento militar nipón. Japón depende significativamente de China para sus importaciones de tierras raras, y analistas advierten que un bloqueo prolongado podría generar pérdidas económicas millonarias en la industria japonesa.




