La confianza del consumidor en Estados Unidos cayó a 88.7 puntos en noviembre, su nivel más bajo desde abril y el segundo peor del año, según The Conference Board. El índice retrocedió desde 95.5 puntos en octubre, reflejando pesimismo generalizado por inflación, enfriamiento laboral y el cierre parcial del gobierno federal.
Todas las afiliaciones políticas mostraron deterioro, con los independientes registrando las opiniones más negativas. Las percepciones sobre empleo actual y futuro se desplomaron, afectadas por salarios estancados y menor contratación. Economistas vinculan parte del declive a la incertidumbre postelectoral y al impacto del shutdown iniciado en octubre.
El consumo, que representa 70% del PIB estadounidense, se debilita: las ventas minoristas ya desaceleraron en septiembre y se anticipa un cuarto trimestre flojo. Sin resolución del cierre gubernamental, el crecimiento podría recortarse hasta 0.5 puntos porcentuales.Este dato complica la narrativa económica del presidente Trump y aumenta presión sobre republicanos en el Congreso para reabrir el gobierno antes de fin de año.




