La producción de mezcal en México creció de 1 millón de litros en 2010 a más de 11 millones en 2024, con Oaxaca como principal productor y cerca del 75% exportado, sobre todo a Estados Unidos, según el Comercam. Esto ha generado empleo y recursos en zonas de alta pobreza.
El boom, impulsado por marcas internacionales, ha convertido al mezcal en una industria millonaria que beneficia económicamente a muchas familias y comunidades de los Valles Centrales, como San Luis del Río y Santiago Matatlán.
Sin embargo, las plantaciones de agave espadín se expandieron más del 400% en tres décadas, causando la pérdida de más de 34 mil hectáreas de bosques tropicales secos y de pino-encino.
La deforestación acelera la erosión del suelo, reduce la captura de carbono en millones de toneladas anuales, agrava la escasez de agua (10 litros por litro de mezcal producido) y deja residuos contaminantes. Expertos alertan sobre tala ilegal y débil regulación, mientras Semarnat investiga irregularidades.



