El incremento en los precios de combustibles y fertilizantes ha comenzado a reflejarse directamente en el costo de productos básicos en mercados y tianguis del país, afectando tanto a comerciantes como a consumidores. Productos como jitomate, papa, cebolla y limón han registrado aumentos, impulsados por mayores gastos en producción y transporte.
De acuerdo con productores agrícolas, el encarecimiento de insumos especialmente fertilizantes derivados del petróleo ha elevado significativamente los costos del campo. A ello se suma el aumento en combustibles, que impacta en la logística y distribución de alimentos, generando un efecto en cadena que termina en el precio final al consumidor.
Este fenómeno ha tenido un impacto directo en la economía familiar. El gasto semanal en productos básicos ha aumentado de manera considerable en lo que va del año, reduciendo el poder adquisitivo de las familias. Especialistas advierten que estos incrementos responden también a factores internacionales, como tensiones geopolíticas que afectan el suministro de energéticos y fertilizantes.
Autoridades y analistas coinciden en que, mientras persistan las presiones en los precios de insumos agrícolas, los alimentos seguirán encareciéndose. Esto podría mantener elevados los niveles de inflación en el país y prolongar las dificultades económicas para productores, comerciantes y consumidores en los próximos meses.


