La economía mexicana comenzó 2026 con un desempeño débil, aunque el consumo privado mostró notable resistencia. Según el Indicador Oportuno del Consumo Privado (IOCP) del INEGI, el gasto de los hogares creció 4.7% anual en enero y 3.5% en febrero, acumulando un avance de 4.09% en el primer bimestre, en claro contraste con la contracción de 1.30% registrada en el mismo periodo de 2025.
A pesar de esta fortaleza en el consumo, las señales son mixtas. El Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) anticipa para febrero un tímido crecimiento mensual de 0.1% y un avance anual de 1.2%. Por sectores, las actividades terciarias (servicios) lideran con 1.9% anual, mientras que las secundarias (industria) caen 1.9% anual, reflejando debilidad en manufactura y construcción.
El consumo privado se consolida como el principal motor de la economía al inicio del año, impulsado por el dinamismo del sector servicios. Sin embargo, registra caídas mensuales como el -0.6% en enero, lo que evidencia una pérdida de momentum en el corto plazo y mayor cautela de los hogares ante la incertidumbre económica.
Analistas de Banco Base destacan que la resiliencia del consumo compensa parcialmente las contracciones en otros rubros. Aun así, el arranque moderado apunta a un crecimiento contenido en el primer trimestre de 2026, con perspectivas de una recuperación más sólida si se sostiene el impulso en servicios y se estabilizan las actividades industriales.



