El Pentágono anunció el 17 de septiembre un acuerdo marco con Lockheed Martin para ampliar la producción del misil aire-aire AIM-260, conocido como JATM. El armamento está destinado a la Fuerza Aérea y la Armada estadounidenses y fue desarrollado para equipar aeronaves de combate de quinta y sexta generación.
El convenio busca ofrecer a la empresa una señal de demanda a largo plazo y establecer las bases para futuras adquisiciones plurianuales. Tim Cahill, presidente de Lockheed Missiles and Fire Control, aseguró que la compañía pretende acelerar las entregas para atender las necesidades de Estados Unidos y sus aliados.
El AIM-260 está diseñado como sucesor del AIM-120 AMRAAM, utilizado desde 1991. Según la información difundida, el nuevo misil busca superar las capacidades de los sistemas chinos PL-15 y PL-17. Aunque gran parte de sus características permanece reservada, reportes indican que podría duplicar el alcance del AMRAAM y alcanzar objetivos situados a más de 120 millas.
La Fuerza Aérea informó que adquirió 144 unidades entre 2024 y 2025 y planeaba comprar al menos otras 112. Su solicitud presupuestaria para 2027 contempla 1.500 millones de dólares para aumentar la producción, aunque todavía requiere aprobación legislativa. Australia también anunció una inversión de 736 millones de dólares para incorporar este armamento.


