El técnico español Ángel Villacampa, entrenador del América Femenil, atribuyó la goleada de 10-0 sobre Cruz Azul en la jornada dos a la comunión con la afición y a la necesidad de mantener el nivel tras el tricampeonato. El resultado situó al equipo de Coapa entre las mayores goleadas de la Liga MX Femenil y reforzó su ofensiva en el Apertura 2026, con el Estadio Banorte como escenario de un encuentro que más pareció una coreografía que un partido.
Villacampa destacó la magia del estadio y la conexión con el público como factores clave para que el plantel desplegara su amplitud. El gol desde el minuto cuatro abrió paso a anotaciones de Gabriela García, Scarlett Camberos, Geyse Ferreira, Kimberly Rodríguez, Montserrat Saldívar, Priscila da Silva e Irene Guerrero, demostrando que el equipo no depende de una sola jugadora sino de una orquesta bien afinada. Esta solidez colectiva colocó al América como líder del grupo A con seis puntos perfectos tras dos jornadas, dejando a Guadalajara y Pumas con tres unidades cada una.
El español insistió en que tras los tres títulos recientes el siguiente paso es preservar valores de humildad y trabajo para convertirse en un equipo de época. La próxima prueba llega el sábado 15 de agosto contra Puebla en el mismo Banorte, donde el club busca prolongar su invicto y su puntaje ideal. Mientras tanto, la lista de goleadas históricas de la liga ya incluye este resultado junto al 12-1 de Tigres y el 11-0 de Rayadas, pero el América parece decidido a escribir su propio capítulo con precisión quirúrgica.
La hegemonía azulcrema en el torneo femenino mexicano sigue intacta, impulsada por una afición que convierte cada partido en un acto de fe colectiva. El reto ahora consiste en sostener el ritmo sin que la comunión se convierta en rutina.




