Los precios internacionales del petróleo registraron un fuerte repunte este lunes y alcanzaron su nivel más alto en un mes, impulsados por el recrudecimiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán. La preocupación por posibles interrupciones en el suministro mundial de crudo elevó la cotización del Brent y del West Texas Intermediate (WTI), mientras los mercados permanecen atentos a la evolución de la crisis en Oriente Medio.
El alza estuvo relacionada con la intensificación de las operaciones militares y las tensiones en torno al estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el transporte de petróleo a nivel global. Analistas advirtieron que cualquier afectación prolongada al tránsito marítimo por esa zona podría reducir la oferta internacional y mantener la presión sobre los precios energéticos.
Durante la jornada, el crudo Brent llegó a superar los 85 dólares por barril, mientras el WTI también registró ganancias significativas. Los inversionistas incrementaron sus compras como medida de protección ante el riesgo geopolítico, lo que favoreció el avance de las materias primas energéticas.
Especialistas señalaron que la incertidumbre seguirá dominando los mercados mientras no exista una solución diplomática al conflicto. Además del impacto sobre el petróleo, una escalada prolongada podría presionar la inflación mundial, elevar los costos del transporte y afectar el desempeño económico de diversos países importadores de energía.



