El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció que Ucrania comenzará a producir misiles de crucero SCALP con apoyo tecnológico e industrial francés. La iniciativa busca fortalecer la capacidad militar de Kiev y reducir su dependencia del suministro directo de armamento occidental, en un contexto en el que el conflicto con Rusia continúa intensificándose.
Macron explicó que el proyecto contempla la transferencia de tecnología y la participación de empresas francesas para establecer capacidades de producción dentro de territorio ucraniano. Según el mandatario, fabricar armamento en Ucrania permitirá acelerar el abastecimiento de las Fuerzas Armadas ucranianas y garantizar un flujo más constante de misiles de largo alcance.
Los misiles SCALP, conocidos en Reino Unido como Storm Shadow, tienen un alcance superior a los 250 kilómetros y han sido utilizados por Ucrania para atacar objetivos militares e infraestructura logística en zonas bajo control ruso. Moscú ha denunciado reiteradamente que este tipo de armamento incrementa la participación directa de los países de la OTAN en el conflicto y ha advertido que responderá a cualquier escalada.
El anuncio refuerza el compromiso militar de Francia con Ucrania y se suma a los esfuerzos de varios países europeos para trasladar parte de la producción de armamento al territorio ucraniano. Analistas consideran que esta estrategia busca garantizar el suministro a largo plazo, aunque también podría aumentar las tensiones con Rusia al convertir las instalaciones industriales de defensa en posibles objetivos militares.



