El consumo privado en México mantuvo una tendencia positiva durante abril y mayo, aunque con señales de menor dinamismo, de acuerdo con estimaciones oportunas del Inegi. El indicador anticipó avances anuales de 2.2 y 2.6 por ciento, respectivamente.
Pese a mantenerse en terreno de crecimiento, las cifras muestran una desaceleración frente al aumento de 3.1 por ciento registrado en marzo. En su comparación mensual, el consumo habría avanzado 0.4 por ciento en abril y se habría estancado en mayo, con una variación de 0.0 por ciento.
Especialistas señalaron que el gasto de los hogares enfrenta presiones por un mercado laboral menos fuerte, menor poder adquisitivo de las remesas y una confianza del consumidor más débil. También advirtieron que algunos bienes básicos, como los alimentos, siguen afectando los presupuestos familiares.
Aun así, analistas consideran que el consumo continuará siendo uno de los soportes de la economía mexicana en 2026. Factores como la baja gradual de la inflación, el crecimiento de la masa salarial real, el crédito al consumo y el impulso temporal del Mundial podrían ayudar a sostener el gasto en los próximos meses.




