El Ministerio de Exteriores de Rusia condenó este lunes los “crímenes de guerra” cometidos por Kiev, después de que un dron ucraniano atacara un tren de pasajeros en la ruta Moscú-Simferópol, en Crimea. El impacto contra la locomotora provocó la muerte del ayudante del maquinista y heridas al conductor.
La portavoz María Zajárova subrayó que el tren transportaba únicamente civiles y no tenía ningún objetivo militar, por lo que calificó el ataque como un acto terrorista deliberado. Los pasajeros fueron evacuados sin problemas y trasladados en autobuses.
Zajárova recordó ataques similares recientes en Crimea: el 2 de junio en Dzhankói y el 4 de junio entre Azóvskoye y Kerch, que dejaron un muerto y tres heridos. “El objetivo es matar civiles y desorganizar la vida en regiones rusas”, afirmó.
Moscú denunció que estas acciones violan el derecho internacional humanitario con respaldo occidental y prometió castigar a los responsables. Advirtió que estos ataques desesperados no cambiarán el curso del conflicto.




