En Zumpango, Estado de México, la presidenta Claudia Sheinbaum llegó conduciendo el Olinia, el primer vehículo eléctrico producido en México, durante su lanzamiento oficial.
El prototipo, cuyo nombre significa “movimiento” en náhuatl, fue desarrollado en solo 18 meses por un equipo de jóvenes mexicanos y representa, según la mandataria, una “misión cumplida” que demuestra el potencial del país en innovación tecnológica.
Sheinbaum destacó que este proyecto va más allá de un automóvil: es semilla de un nuevo ecosistema de educación, ciencia y creatividad que impulsa el desarrollo nacional.
El Olinia tendrá un precio inicial de 150 mil pesos, autonomía de 145 kilómetros y un costo de operación cinco veces menor que un vehículo de gasolina, lo que permitiría ahorrar hasta 50 mil pesos al año a quien recorra 75 km diarios.
Diseñado para la vida cotidiana e inclusivo —incluye espacio para una silla de ruedas—, comenzará a circular en verano de 2027. Se planean 2 mil puntos de carga en México, Puebla y Edomex para facilitar su adopción, especialmente entre taxistas, y próximamente se lanzará una versión de carga.
La mandataria lo describió como símbolo de un México que confía en su juventud y en su capacidad para innovar sin límites.




