China rechazó este viernes con firmeza las nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos contra el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, y su esposa, Lis Cuesta Peraza. La portavoz Mao Ning las calificó como un acto de “hegemonía e intimidación” que viola el derecho internacional.
Pekín exigió el fin inmediato del bloqueo económico a Cuba y de cualquier forma de coerción. “Cualquier intento de desestabilizar Cuba se volverá en contra de quien lo promueva”, advirtió, y reiteró su apoyo a una nación caribeña estable y soberana.
China reafirmó su respaldo incondicional a La Habana y su rechazo a la injerencia externa. Ha votado sistemáticamente en la ONU a favor de levantar el embargo estadounidense.
Las sanciones forman parte de una escalada de Washington, que incluye la declaración de “emergencia nacional”. Pekín las considera una violación al derecho del pueblo cubano a elegir su propio desarrollo.




