Rusia y Estados Unidos formalizaron un acuerdo para diseñar un túnel submarino de unos 112 km que conectará Chukotka (Rusia) con Alaska (EE.UU.), según anunció Kiril Dmítriev, enviado especial del Kremlin.
El proyecto, discutido históricamente desde la época zarista y soviética, busca unir los continentes euroasiático y americano. Dmítriev indicó que ya se asignó un proyectista y se buscan tecnologías avanzadas, con posible participación asiática, para reducir drásticamente los costos estimados en más de 65.000 millones de dólares.
El funcionario mencionó que el siguiente paso será el estudio de viabilidad técnica y económica. Anteriormente propuso involucrar a Elon Musk y The Boring Company para construirlo en ocho años con un costo inferior a 8.000 millones.
Este acuerdo simboliza un acercamiento bilateral pese a tensiones globales, aunque aún requiere confirmación oficial de Washington y superar desafíos como permafrost y sismicidad.




