El enviado especial del Kremlin, Kiril Dmítriev, anunció este jueves un acuerdo preliminar entre Rusia y Estados Unidos para construir un túnel submarino que unirá Siberia (Chukotka) con Alaska a través del Estrecho de Bering. El megaproyecto busca conectar físicamente ambos países por primera vez con una vía ferroviaria submarina.
Dmítriev indicó que mañana se firmará el documento para avanzar en el diseño del túnel, al que definió como “uno de los grandes proyectos de infraestructura bilateral”. La obra tendrá unos 112 km de longitud y servirá para el transporte de pasajeros, mercancías y la cooperación en recursos árticos.
El funcionario ruso relanzó la iniciativa invitando a Elon Musk y The Boring Company. Las estimaciones más recientes bajan el costo a menos de 8.000 millones de dólares y el plazo de ejecución a menos de ocho años. Dmítriev lo denominó el “túnel Putin-Trump”.
El proyecto enfrenta desafíos técnicos como sismicidad y permafrost, pero el anuncio se produce en un clima de acercamiento entre Moscú y Washington. Washington aún no ha confirmado oficialmente los detalles.



