Kiril Dmítriev, enviado especial del presidente ruso Vladimir Putin, reaccionó con sarcasmo a la propuesta de ampliar la Unión Europea hasta 40 miembros incluyendo a Canadá. El funcionario ruso calificó de “poco probable” que la “Unión woke” acepte al país norteamericano y afirmó que es más realista que Canadá se convierta en el estado 52 de Estados Unidos.
La declaración responde a las palabras del presidente finlandés, Alexander Stubb, quien sugirió expandir la UE de 27 a 40 países e incluyó entre posibles candidatos a Canadá, Ucrania, Reino Unido, Noruega, Islandia y Turquía. Stubb bromeó: “¿No sería maravilloso que Canadá fuera el 28.º miembro de la UE en lugar del 51.º estado de EE.UU.?”.
En su cuenta de X, Dmítriev contestó: “Hay más posibilidades de que Canadá se incorpore a Estados Unidos”. Al preguntarle quién sería el estado 51, se limitó a decir: “Ya lo verán”.
La polémica resalta las tensiones geopolíticas actuales y los debates sobre el futuro de las alianzas transatlánticas.



