El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla acusó a la alta representante de la UE, Kaja Kallas, de omitir deliberadamente el bloqueo estadounidense en sus críticas a la situación de Cuba, considerándolo un acto de doble rasero y falta de objetividad.
En su cuenta de X, Rodríguez señaló que Kallas atribuyó los problemas económicos de la isla únicamente a “fracasos estructurales” y “malas políticas” del Gobierno, ignorando más de 60 años de sanciones unilaterales de Washington, el cerco petrolero y las amenazas militares.
El diplomático defendió que las decisiones soberanas de Cuba son asuntos internos y lamentó que la Unión Europea no proteja a sus empresas de las sanciones extraterritoriales estadounidenses, que han provocado el cierre de varias operaciones en la isla.
Rodríguez agradeció la ayuda humanitaria europea y reafirmó el interés de Cuba en una relación con la UE basada en respeto, igualdad y reciprocidad, instando al bloque a defender una política exterior independiente.

