El gobierno federal anunció que el prototipo del vehículo eléctrico mexicano Olinia será presentado oficialmente el próximo 7 de junio, mientras que su producción a gran escala comenzará en 2027. El proyecto busca convertir a México en un país no solo ensamblador de automóviles, sino también desarrollador de una marca nacional propia.
Durante la conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum explicó que Olinia será un automóvil urbano de bajo costo, completamente eléctrico y pensado para atender necesidades de movilidad en ciudades y comunidades. El director del proyecto, Roberto Capuano Tripp, destacó que el vehículo podrá cargarse en enchufes convencionales y tendrá una velocidad máxima aproximada de 50 kilómetros por hora.
El plan contempla iniciar la construcción de la línea de producción entre agosto y septiembre de este año. La meta inicial será fabricar 20 mil unidades anuales, aunque el objetivo es alcanzar una capacidad de 50 mil vehículos en un plazo de cuatro años. Además, el gobierno proyecta desarrollar distintas versiones enfocadas en movilidad personal, transporte de barrio y entregas de última milla.
Autoridades federales señalaron que Olinia forma parte de una estrategia tecnológica e industrial para impulsar la electromovilidad nacional y fortalecer el desarrollo científico mexicano. Analistas consideran que el proyecto representa uno de los intentos más ambiciosos para crear una marca automotriz mexicana competitiva en el mercado de vehículos eléctricos, dominado actualmente por fabricantes extranjeros.


