El enviado especial del presidente ruso, Kiril Dmítriev, afirmó que la alarma generada por el brote de hantavirus en un crucero en el Atlántico Sur busca distraer la atención pública de los graves problemas energéticos que enfrenta Europa, especialmente el Reino Unido.
Dmítriev citó al experto estadounidense Steven Quay, quien señaló que el virus detectado coincide con una cepa natural de 2018 y no presenta mayor riesgo de transmisión entre humanos. Hasta ahora se reportan 11 contagios y 3 fallecidos.
La Organización Mundial de la Salud confirmó que se trata de la cepa Andes, transmisible entre personas, aunque la mayoría de hantavirus se contagian por roedores. No existe tratamiento específico.
El funcionario ruso sostiene que esta narrativa alarmista sirve para ocultar los cortes de energía y la inestabilidad en el suministro eléctrico europeo en medio de las tensiones geopolíticas.


