El presidente ruso Vladímir Putin destacó este martes las capacidades del misil balístico intercontinental Sarmat tras su exitosa prueba. Lo calificó como “el más potente del mundo”, sin equivalentes en otros países.
Putin explicó que el Sarmat supera ampliamente al antiguo Voevoda soviético. Su ojiva tiene más de cuatro veces la potencia de cualquier misil occidental comparable, alcanza más de 35.000 km, vuela en trayectorias balísticas o suborbitales y puede evadir cualquier sistema de defensa antimisiles actual o futuro.
El mandatario anunció que el primer regimiento equipado con Sarmat entrará en servicio a finales de 2026, dentro de la modernización del arsenal nuclear ruso. También mencionó avances en otros sistemas como Kinzhal, Avangard y Oréshnik.
Analistas ven en estas declaraciones un mensaje de disuasión estratégica en medio de las tensiones geopolíticas globales. Conocido como “Satan II” por la OTAN, el Sarmat es clave en la renovación de las fuerzas nucleares rusas.


