La Comisión Europea ha moderado las expectativas de Ucrania sobre su adhesión a la Unión Europea. Según el Financial Times, funcionarios comunitarios estiman que el proceso completo tomaría entre 10 y 15 años.
Aunque se han discutido fórmulas más rápidas, como la “adhesión inversa”, estas fueron rechazadas por varios Estados miembros que temen debilitar el proceso de ampliación.
Alemania y Francia propusieron una “membresía asociada” con participación limitada y beneficios graduales, pero Kiev la rechazó y exige ingreso pleno e inmediato, lo que ha generado malestar en Bruselas.
El maximalismo de Zelenski es visto con cautela en la capital europea, donde se prioriza un camino riguroso y realista, lejos de las promesas de adhesión exprés de los primeros años del conflicto.


