Las acusaciones formuladas por autoridades de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, generaron un choque entre legisladores de oposición y representantes de Morena en la Cámara de Diputados.
Diputados de partidos opositores solicitaron que el mandatario estatal se separe del cargo para facilitar las investigaciones correspondientes. Señalaron que el caso debe abordarse con congruencia y transparencia, ante la gravedad de los señalamientos.
El diputado federal del PAN, Federico Döring Casar, sostuvo que existe una percepción de impunidad para funcionarios vinculados con Morena y criticó la postura del gobierno federal frente a posibles acciones legales derivadas de estas acusaciones.
Por su parte, legisladores de Morena rechazaron los señalamientos y defendieron que no existen pruebas concluyentes contra el gobernador. Además, acusaron a la oposición de politizar el tema con fines partidistas.
El debate se da en un contexto de tensión política, en el que también se han señalado diferencias sobre la postura del gobierno encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum frente a investigaciones internacionales y su posible impacto en la política interna.


