La presidenta Claudia Sheinbaum anunció un acuerdo con empresarios gasolineros para establecer un precio máximo de 27 pesos por litro de diésel, como parte de una estrategia para contener la inflación. La medida comenzará a aplicarse de manera gradual a partir de la próxima semana y será de carácter voluntario.
El pacto se alcanzó en medio del incremento internacional en los precios del petróleo, impulsado por tensiones geopolíticas que han encarecido los combustibles. Según explicó el gobierno federal, sin este acuerdo el precio del diésel podría superar niveles considerablemente más altos, afectando directamente los costos de transporte y mercancías.
Para lograr la reducción, participarán diversas instancias como Pemex, la Secretaría de Hacienda y el sector empresarial, quienes implementarán ajustes en costos, comisiones y estímulos fiscales. Entre las medidas destaca la disminución en precios de distribución y apoyos complementarios que permitan alcanzar la meta establecida.
Autoridades señalaron que el acuerdo forma parte de un esfuerzo integral para frenar presiones inflacionarias, especialmente en productos básicos. No obstante, reconocieron que su efectividad dependerá de la colaboración del sector gasolinero y de la evolución de los precios internacionales del crudo en los próximos meses.


