La confianza de los consumidores en Estados Unidos registró en abril una fuerte caída, alcanzando su nivel más bajo en casi cuatro años, de acuerdo con la Encuesta de la Universidad de Michigan. El indicador se ubicó en 49.8 puntos, por debajo de las expectativas del mercado y significativamente menor que el nivel de 53.3 registrado en marzo.
El retroceso refleja un deterioro en el ánimo de los hogares estadounidenses, influido principalmente por el aumento de la incertidumbre económica y las presiones inflacionarias derivadas del conflicto con Irán. Analistas señalan que el encarecimiento de la energía, especialmente de los combustibles, ha sido un factor clave que impacta directamente en el poder adquisitivo de los consumidores.
Aunque el índice mostró una ligera recuperación respecto a la primera mitad del mes, cuando había caído aún más, la tendencia general continúa a la baja. La directora de la encuesta, Joanne Hsu, explicó que el conflicto geopolítico ha afectado las expectativas de los consumidores principalmente a través del incremento en los precios de la gasolina y otros bienes básicos.
Economistas advierten que, si persiste la volatilidad en los mercados energéticos y la tensión internacional, la confianza del consumidor podría mantenerse débil en los próximos meses, lo que eventualmente impactaría el gasto y el crecimiento económico de la principal economía del mundo.


