El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó su fuerte decepción con los aliados de la OTAN tras reunirse con el secretario general Mark Rutte. Trump criticó duramente que la Alianza no respaldara a Washington durante el conflicto con Irán ni ayudara a reabrir el estratégico estrecho de Ormuz.
El mandatario estadounidense reprochó que los socios europeos no contribuyeran militarmente a los esfuerzos de EE.UU. e Israel, pese a los miles de millones que Washington destina a la defensa de Europa. “Ninguno de ellos entiende nada a menos que se les presione”, señaló Trump.
Mark Rutte reconoció que el presidente está “claramente decepcionado” con muchos aliados, aunque destacó que la conversación fue franca y que algunos países europeos sí ofrecieron apoyo logístico.
Esta nueva crítica reaviva las tensiones históricas sobre el reparto de gastos y el compromiso real de la OTAN, en un momento de crecientes desafíos geopolíticos globales.


