El presidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu emitieron este viernes declaraciones opuestas respecto al alto el fuego de 10 días entre Israel y Líbano, que entró en vigor el jueves.
Trump anunció en Truth Social que Israel detendrá inmediatamente los bombardeos sobre territorio libanés y presentó el acuerdo como un logro diplomático alcanzado mediante sus conversaciones directas con los líderes involucrados.
En contraste, Netanyahu adoptó un tono más duro en un mensaje en video: “Aún no hemos terminado el trabajo”, refiriéndose a la necesidad de neutralizar la amenaza de cohetes y drones de Hezbolá, aunque aceptó la pausa temporal.
Expertos advierten que estas posiciones divergentes generan incertidumbre sobre la duración y estabilidad real de la tregua en una región marcada por tensiones persistentes.


