El Ministerio de Defensa ruso informó que entre el 11 y el 17 de abril sus fuerzas realizaron un ataque masivo y cinco ataques grupales contra instalaciones militares en Ucrania. Las operaciones emplearon armas de alta precisión de largo alcance y drones lanzados desde plataformas aéreas, marítimas y terrestres.
Según Moscú, los objetivos incluyeron empresas del complejo militar-industrial dedicadas a la producción de misiles de crucero, infraestructuras energéticas y de transporte utilizadas por el Ejército ucraniano, aeródromos militares, centros de ensamblaje y almacenamiento de drones, así como puntos de despliegue de tropas y mercenarios extranjeros.
Rusia justificó estas acciones como respuesta a los “ataques terroristas” del régimen de Kiev contra infraestructuras civiles en su territorio. El anuncio se produce en medio de la escalada del conflicto, que ya entra en su quinto año.
La comunidad internacional observa con preocupación el recrudecimiento de los combates, mientras persisten las dificultades para avanzar hacia un alto el fuego.


