El Kremlin dio la bienvenida al acuerdo de alto el fuego de diez días entre Israel y Líbano, anunciado por el presidente Donald Trump. El portavoz Dmitri Peskov afirmó que Rusia celebra la tregua y espera que estos días permitan alcanzar acuerdos duraderos para evitar nuevos enfrentamientos militares en la región.
La pausa en las hostilidades, lograda mediante negociaciones mediadas por Washington, busca detener la escalada entre Tel Aviv y Beirut, con la participación de Hezbolá. Peskov subrayó la necesidad de que ambas partes respeten el pacto para lograr una desescalada estable en Oriente Medio.
Rusia, como actor diplomático relevante en la zona, reiteró su llamado al diálogo y se mostró dispuesta a respaldar iniciativas de paz. Expertos consideran esta tregua un respiro temporal, aunque dudan de su sostenibilidad ante las tensiones persistentes.
El Kremlin continuará vigilando el cumplimiento del acuerdo y expresó la esperanza de que conduzca a una solución política definitiva en el conflicto.


