El presidente Donald Trump afirmó que Estados Unidos trabajará directamente con Irán para excavar y extraer el uranio altamente enriquecido enterrado en instalaciones subterráneas del país persa, dañado por ataques aéreos previos.
Trump insistió en que no se permitirá ningún enriquecimiento de uranio en Irán, calificándolo como “línea roja” absoluta. La medida forma parte de las negociaciones en el marco de un frágil alto el fuego, donde Washington rechazó una suspensión de cinco años propuesta por Teherán y exige plazos mucho más largos o la eliminación total del programa nuclear.
Expertos advierten que la operación de remoción de cientos de kilos de material radiactivo representa un alto riesgo, con posible presencia prolongada de personal estadounidense en territorio iraní.
Esta postura busca eliminar por completo la capacidad nuclear de Irán, aunque podría complicar las conversaciones de paz y la estabilidad en Oriente Medio.


