Turquía recibió con cautela el alto el fuego temporal acordado entre Estados Unidos e Irán. El ministro de Exteriores, Hakan Fidan, advirtió que dos semanas podrían ser insuficientes para resolver las profundas diferencias, especialmente en el programa nuclear iraní.
Fidan señaló que las negociaciones previas ya habían fracasado en puntos clave y propuso extender la tregua si se avanza hacia un acuerdo real, con el fin de evitar una nueva escalada en Oriente Medio.
La tregua incluye la reapertura temporal del estrecho de Ormuz, crucial para el comercio petrolero mundial. Sin embargo, persisten tensiones: Irán exige respeto al alto el fuego en Líbano, mientras se reportan posibles violaciones israelíes.
Desde Ankara, Turquía insta a todas las partes a cumplir el acuerdo y respalda negociaciones sostenidas, posiblemente en Pakistán, para garantizar la estabilidad regional y energética global.


