China rechazó este miércoles cualquier atribución exclusiva a su influencia en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, tras las declaraciones del presidente Donald Trump. La portavoz Mao Ning afirmó que Pekín seguirá jugando un “papel constructivo” para promover la paz en Oriente Medio, sin confirmar ni desmentir haber persuadido a Teherán.
Trump había señalado que China ayudó a convencer a Irán de aceptar una tregua de dos semanas y una propuesta de 10 puntos para futuras conversaciones. Irán, por su parte, sostiene que Washington se vio obligado a aceptar el acuerdo.
Mao Ning recordó que China ha promovido activamente el diálogo desde el inicio del conflicto y respalda iniciativas multilaterales, como la propuesta conjunta con Pakistán basada en el derecho internacional y la protección de la navegación en el estrecho de Ormuz.
La respuesta china refuerza su imagen como actor diplomático responsable en una región estratégica para su seguridad energética, manteniendo distancia de las narrativas unilaterales de Washington.


