El presidente Donald Trump criticó duramente al Reino Unido por su escaso apoyo en el conflicto con Irán. En declaraciones recientes, se burló de la Royal Navy británica, llamando a sus portaaviones “juguetes” y afirmando que “ni siquiera tienen una Armada” efectiva.
La fricción surgió cuando Londres se negó inicialmente a permitir el uso de sus bases para ataques ofensivos contra Irán y ha mostrado reticencia a enviar buques al estrecho de Ormuz. Trump exigió mayor reciprocidad de sus aliados europeos.
El mandatario calificó a la OTAN como un “tigre de papel” y sugirió que Estados Unidos podría replantearse su permanencia en la alianza ante la falta de respaldo en Oriente Medio.
Estas palabras han generado preocupación en Europa. El primer ministro Keir Starmer defendió la OTAN como la alianza más efectiva de la historia y reiteró que el Reino Unido no se involucrará más en el conflicto.



