El presidente colombiano Gustavo Petro criticó duramente la política de seguridad del salvadoreño Nayib Bukele, aliado clave en materia de seguridad para el entorno de Donald Trump. Durante una entrevista, Petro aseguró que la estrategia de detenciones masivas “se le ve a reventar”.
El mandatario señaló que las más de 90.000 personas encarceladas por pandillas saldrán de prisión con “tanta ira” que podrían generar un nuevo ciclo de violencia en El Salvador. Defendió en cambio la rehabilitación social como vía más efectiva para combatir la delincuencia.
Petro comparó la situación con Australia, donde descendientes de presos construyeron una sociedad pacífica, y rechazó la mera represión como solución sostenible en América Latina.
Esta declaración reaviva el debate regional entre la “mano dura” de Bukele, popular entre sectores conservadores, y los enfoques de reinserción social promovidos por Petro.


