El precio internacional del petróleo podría dispararse hasta los 130 dólares por barril durante el segundo trimestre de 2026, impulsado por la prolongación del conflicto en Medio Oriente, según estimaciones de la calificadora Fitch. El escenario responde a riesgos crecientes en el suministro energético global derivados de la inestabilidad geopolítica.
De acuerdo con el reporte, factores como una posible invasión terrestre en Irán, daños a infraestructura petrolera o interrupciones en rutas clave como el Mar Rojo podrían intensificar la crisis. También se advierte sobre el riesgo de bloqueos en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el tránsito mundial de crudo.
Fitch señaló que, incluso si el conflicto disminuye, la capacidad de Irán para restringir el paso marítimo podría prolongar la presión sobre los precios. Esto elevaría la prima de riesgo y generaría una reducción sostenida en el suministro, afectando los mercados internacionales de energía.
No obstante, la calificadora contempla un escenario alternativo más favorable. Si se restablece el flujo de petróleo y se liberan reservas estratégicas, el precio podría estabilizarse cerca de los 100 dólares por barril o incluso descender a niveles promedio de 70 dólares hacia el cierre del año, dependiendo de la evolución del conflicto.


