El presidente Donald Trump afirmó que Estados Unidos no necesita el apoyo del Reino Unido para vencer en la guerra contra Irán. Rechazó el envío de portaviones británicos, argumentando que Washington ya ha avanzado sin ayuda externa.
Trump criticó al primer ministro Keir Starmer y a la OTAN por su tardía respuesta. “No queremos vernos envueltos en sus guerras”, declaró, destacando la autosuficiencia militar estadounidense.
El contexto es la escalada iniciada a finales de febrero entre EE.UU., Israel e Irán, que incluyó la muerte del líder supremo iraní y el bloqueo del estrecho de Ormuz. Trump respondió al ofrecimiento tardío con un claro “no los necesitamos”.
Esta postura evidencia tensiones en la “relación especial” entre Washington y Londres, aunque EE.UU. sigue usando bases aliadas. Trump enfatizó que la victoria se logra sin refuerzos externos.


