Tesla negocia la adquisición de equipos de fabricación solar por 2.900 millones de dólares (unos 2.500 millones de euros) a proveedores chinos, según fuentes citadas por Reuters. El objetivo es aumentar su capacidad de producción de paneles y celdas solares en Estados Unidos, con meta de alcanzar 100 gigavatios instalados para finales de 2028.
Entre los principales proveedores en conversaciones destacan Suzhou Maxwell Technologies (líder mundial en equipos de serigrafía para celdas solares), Shenzhen SC New Energy Technology y Laplace Renewable Energy Technology. Parte del equipamiento requiere aprobación de exportación por parte de las autoridades chinas, aunque no se detallan volúmenes ni plazos exactos de autorización.
La compañía, dirigida por Elon Musk, planea destinar la mayor parte de esta nueva capacidad a uso interno, incluyendo suministro de energía para satélites de SpaceX y centros de datos con alta demanda por IA. Musk ha reiterado que la energía solar podría cubrir todas las necesidades eléctricas de EE.UU. Las primeras entregas de equipos están programadas antes del otoño de 2026, principalmente hacia instalaciones en Texas.
Esta operación beneficia a fabricantes chinos que enfrentan baja demanda interna, pero resalta la dependencia de tecnología china en la cadena renovable estadounidense, pese a tensiones comerciales y esfuerzos por relocalizar producción. Forma parte de la estrategia de Tesla para integrar verticalmente la energía limpia y fortalecer su autonomía energética en territorio norteamericano.



