La primera ministra de Giorgia Meloni propuso reabrir el oleoducto Druzhba con el objetivo de reducir la presión energética en Europa, en medio del impacto de la guerra en Ucrania y las sanciones contra Rusia.
El Druzhba, una de las principales rutas de suministro de petróleo hacia Europa Central, ha enfrentado interrupciones recientes, lo que ha generado tensiones entre países de la Unión Europea por su reparación y funcionamiento.
La propuesta surge mientras Hungría condiciona su apoyo a medidas económicas a Ucrania al restablecimiento del flujo energético, complicando acuerdos dentro del bloque.
Aunque reactivar el oleoducto podría aliviar la crisis a corto plazo, también reabre el debate sobre la dependencia europea del petróleo ruso y la necesidad de diversificar sus fuentes de energía.



