El peso mexicano abrió la jornada de este viernes con una depreciación de 0.90% frente al dólar estadounidense, que se cotiza en torno a 17.89 pesos por unidad. Esta caída responde a un incremento en la aversión al riesgo global, impulsado principalmente por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
El movimiento cambiario coincide con el “quadruple witching”, evento en el que vencen simultáneamente contratos de opciones y futuros sobre índices y acciones, generando un elevado volumen de operaciones y ajustes en portafolios que afectan a monedas emergentes como el peso.
En línea con el retroceso del tipo de cambio, la Bolsa Mexicana de Valores registró pérdidas al arranque: el índice S&P/BMV IPC cae 1.41% y se ubica en 64 mil 281 puntos. Los principales indicadores de Wall Street también operan a la baja, con descensos entre 0.40% y 0.50% en el S&P 500, Nasdaq y Dow Jones.
A pesar de la depreciación matutina, analistas consideran que el ajuste sería moderado y temporal. De cerrar cerca del nivel actual, el peso acumularía una ligera apreciación semanal de alrededor de 0.27% respecto a niveles de mediados de febrero.



