El consumo privado en México registró una desaceleración durante el primer bimestre de 2026, de acuerdo con el Indicador Oportuno del Consumo Privado del Inegi. En enero cayó 0.6% mensual, mientras que febrero apenas avanzó 0.1%. A tasa anual, el crecimiento fue de 4.7% en enero, pero se redujo a 3.5% en febrero, mostrando un enfriamiento tras el dinamismo de 2025.
La revisión a la baja de enero (de 0.1% a -0.6%) confirma una mayor cautela en el gasto de los hogares. Factores como la incertidumbre económica y la pérdida de poder adquisitivo en algunos sectores han limitado la confianza del consumidor al arranque del año.
Analistas de BBVA destacaron que febrero sufrió disrupciones transitorias por episodios de violencia y bloqueos carreteros, principalmente en el Bajío y Occidente, lo que afectó el comercio y el consumo en esas regiones. Estos choques fueron puntuales y no estructurales.
A pesar del débil comienzo, se espera una recuperación gradual a partir de marzo, impulsada por la normalización de la actividad económica y el repunte de la masa salarial real en manufactura y construcción. El consumo seguirá siendo un pilar clave del crecimiento en 2026.



