La deuda nacional de Estados Unidos alcanzó un nuevo máximo histórico al superar los 38.8 billones de dólares a inicios de marzo de 2026, según datos oficiales del Departamento del Tesoro. En un año creció cerca de 2.6 billones, con un aumento diario promedio de 7.23 mil millones.
El incremento responde a déficits fiscales crónicos, impulsados por altos gastos en defensa, programas sociales y, especialmente, por el costo creciente de los intereses de la deuda, que ya rivalizan con partidas presupuestarias importantes.
La Oficina de Presupuesto del Congreso proyecta que la deuda podría rozar los 39 billones en las próximas semanas y escalar rápidamente, con déficits anuales que podrían llegar a 3 billones hacia 2036, lo que genera serias dudas sobre la sostenibilidad fiscal a largo plazo.
Analistas advierten que los intereses podrían superar el crecimiento económico, limitando la capacidad de respuesta ante futuras crisis y presionando el gasto público esencial. Urgen reformas urgentes para frenar el endeudamiento sin dañar el crecimiento.



