Kirill Dmítriev, enviado especial de Vladimir Putin, advirtió que Europa enfrentará la peor crisis energética de su historia por rechazar el gas ruso barato y por las sanciones.
Según Dmítriev, los precios del gas se dispararán más del 100% respecto a las estimaciones previas para 2026, agravados por disrupciones en Oriente Medio y el estrecho de Ormuz.
El funcionario ruso afirmó que Bruselas tardará en admitir su error estratégico, pero “inevitablemente suplicará” por más volúmenes de gas de Rusia para evitar el colapso industrial y el sufrimiento de los hogares.
La Unión Europea mantiene su plan de vetar totalmente el GNL ruso desde 2027 y el gas por gasoducto hacia finales de ese año, aunque las declaraciones de Moscú subrayan la dependencia persistente del continente en un contexto de alta volatilidad energética.



